Nos equivocamos al tener razón cuando esas viudas en fila se arrastraban entre edificaciones colapsadas....
Y hacia frío, demasiado...
Ese frío se extendía más alla de los confines del todo, más allá de la existencia, de todo lo que puedas nombrar, pensar, sentir...
Las viudas entre el frío... Los pies...
Ese planeta gritando, esa luna colapsando, el dolor y la pérdida cautiva en un cuarto dentro de un átomo que muere para nacer y volver.
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