Vengo a saludar a un mártir
Generoso de la idea
Que se echó la cruz al hombro
Con vocación nazarena
Wilckens como un nuevo Cristo
Cruza la criolla Judea
Hacia el calvario de Ushuaia
Con gota de tu tragedia
Wilckens recogió el guante
Que el prepotente Varela
Nos arrojara en la cara
Declarandonos la guerra
¿Quien no conoce la historia de la jornada sangrienta que enluto la Patagonia con la gran masacre obrera?
Wilckens no es una venganza
Es el fruto de esta cosecha
De quien sembró tiranías
Para recoger violencias
El logro por la justicia
Más hermosa de la tierra
el amor a sus hermanos
De dolor y de miserias